Jessie McCree a partir de ayer pasaró de forma oficial a ser solo ‘ese señor del que usté me habla’, pues ya no será doble tocayo del pistolero de purito y capa del hero shooter de Blizzard.

Siguiendo una nueva política de eliminar nombres y referencias a personas vivas del mundo real de sus juegos las mentes pensantes de Activision-Blizzard han metido algo de lore con calzador y han justificado como ‘un nuevo comienzo’ este cambio en el DNI.

Aunque la rosa tuviera otro nombre, no olería igual? (en este caso a cuero y purazo?)

A partir de ahora toca acostumbrarse a maldecir a Cole Cassidy (nombre de vaquero, pues parece un homenaje a Butch Cassidy, el famoso ladrón de bancos y trenes) y a su terrible habilidad definitiva. Costará un poco, pero seguro que nos acostumbraremos.

Esperamos que no ejecuten sumariamente a los caster que se confundan durante las primeras semanas. Aunque yo apostaba y fuerte por el nombre que nos dieron dentro del lore: Joel Moriconne.

Además, no se si debido a que algunos jugadores escogieron su battletag por este vaquero o porque realmente lo creen, en Blizzard aprovechan la ocasión para ‘regalar’ un cambio gratis de Battletag (acción que normalmente cuesta 10€) desde ayer hasta el 5 de noviembre. 

Para los que no lo sepan, los Batteltag son los nombres o alias que usan los jugadores en toda la familia de juegos de Blizzard, desde Overwatch hasta World of Warcraft pasando por el muy abandonado Heroes of the Storm y Hearthstone.

Aunque el campanazo grande de ayer fue el comunicado oficial por parte de esta empresa de cancelar su evento de presentación de novedades y juegos, la BlizzCon, planificada para febrero. Aunque la BlizzCon se retrasó el año pasado y evolucionó a un evento online para lidiar con las restricciones derivadas de la pandemia de COVID-19 ahora nos avisan de que deciden no celebrar la BlizzCon este año. Su justificación pasa una vez más por las dificultades e incertidumbres que quedan de la pandemia (respecto a restricciones de viajes y demás).

Todo esto, por supuesto, tras la crisis de imagen que ha dado Activision-Blizzard-King por el escándalo de su entorno de trabajo en algunos de los equipos de sus juegos. Tras el pepinazo hace meses de este ambiente de ‘fraternidad’ con acoso sexual a trabajadores y trabajadoras (incluyendo un suicidio supuestamente derivado de esta permisividad con los mandos) aún queda cuerda para rato tras que se haya desestimado el último intento de Blozard de ralentizar el juicio y tras el anuncio de 18 millones de dólares de fondo para las victimas. Eso y que 20 personas han ‘cambiado de trabajo’ tras que saltara esto.

Tiritas para la gangrena, que dirán. Aún falta tiempo para ver si estos actos realmente son sinónimos de una auténtica purga de mala sangre en esta desarrolladora cada vez menos mítica…