Posiblemente una de las grandes noticias tecnológicas de la semana haya sido el incendio del data center de OVH en Estrasburgo. OVH es el primer proveedor de cloud hosting europeo y cuarto mundial tras Amazon, Google y Microsoft.
Aún es pronto para apuntar a la causa exacta, pero los primeros indicios apuntan a un fallo en la instalación eléctrico. Esto provocó que un SAI (una batería gorda, para entendernos) fallara. Esto habría causado o bien sobrecargas o bien un incendio.

¿Pero tan grave es esto?

A nivel de continuidad de negocio, este es uno de los peores escenarios posibles. No solo supone la paralización total (o muy importante) del negocio. Sino que también hay que cubrir el pago de indemnizaciones a los clientes que correspondan.
Y ya no solo es la pérdida de conectividad, es la pérdida de datos. Las mejores prácticas de seguridad te piden tener una copia de seguridad de los datos. A ser posible, deberían estar en un lugar lo suficientemente apartado como para que una catástrofe en tu centro de datos no afecte a estas copias.

Normalmente, a los clientes o aplicaciones se les da un nivel de criticidad y los más importantes son los que primeros que ven restaurado su servicio. Por supuesto, por cada día que un servicio está caído los clientes pierden dinero. Y es normal en una empresa que se vea envuelta en esta situación reclamar un servicio que estaba pagando.

Esta página es de juegos… ¿por qué nos sueltas esta chapa?

Uno de los afectados por este incidente de OVH ha sido Rust. Videojuego que han puesto de moda varios streamers.
Mientras varias empresas se quejaban y reclamaban sus compensaciones, algún que otro niño rata también exigía compensaciones «por la gran cantidad de horas» que habían dedicado a Rust y que por cualquier motivo no pueden seguir dedicando.
También hay que recordar lo que hemos mencionado antes. Los datos se han perdido, así que es posible que cientos de horas de juego y skins y demás objetos de fardar también se han perdido irremediablemente.

Niña llorando al ver que no podrá jugar a Rust.
Jugador estándar de Rust al ver que se queda sin juego.

¿Cómo de funado estoy?

Y esto nos lleva a pensar ¿hasta qué punto estás cubierto si tu juego favorito deja de ser jugable por el motivo que sea?
Normalmente, estos casos vienen cubiertos en los términos de uso. Sí, esos mismo que nunca leemos.
La idea de cualquier negocio nos lleva a pensar que ofrecer compensaciones por una ruptura de servicios cuando estos servicios no se pagan no parece muy buena idea. Por lo tanto en los juegos gratuitos, quedas sujeto a lo que la compañía tenga a bien para compensarte. Y sí, ese algo puede ser 0.

Ahora bien, qué podría pasar si te dejas dinero en comprar cajas u objetos estéticos. Normalmente, se suele estipular y dejar muy claro que los objetos del juego no te pertenecen. Los objetos suelen pertenecer al personaje o a la cuenta. Si seguimos leyendo vemos que lo habitual es que tengas la licencia para hacer uso de una cuenta de usuario.
¿Lo vais pillando? Una cuenta de usuario no es propiedad de un usuario. Por lo tanto estamos en las mismas de antes. La compensación queda a merced de lo que te quiera dar la compañía

El único punto donde podrías rascar algo sería en los juegos en los que pagas una suscripción. Aunque en esos, el dinero de esas suscripciones se suele usar para montar infraestructuras redudantes, copias de seguridad y ese tipo de cosas que ayudan a que el juego siga siendo jugable aun con la destrucción de un centro de datos.
Y si se diera el caso de no poder acceder a tu cuenta por un evento que sea responsabilidad del proveedor de servicios, deberías asegurarte de que se incluye un apartado de compensaciones.

Así pues, si eres de juegos gratuitos no esperes gran cosa si el hosting de tu juego favorito explota. Y si eres algún afectado y has perdido servidores o datos, buena suerte.